El 31 de Mayo de 2011 la IARC (International
Agency for Research on Cancer), autoridad mundial en la
clasificación de los agentes cancerígenos, ha declarado
que las radiofrecuencias electromagnéticas de teléfonos
celulares se clasifican en el Grupo 2B, es decir, son
“posiblemente cancerígenas” para seres humanos, lo que
significa que la evidencia existente de su
carcinogenicidad en seres humanos es limitada, y que en
experimentos animales la evidencia es menos que
suficiente. De todos modos un agente puede estar en
esta categoría si hay datos estadísticos relevantes.
La gran mayoría de los estudios no han demostrado la relación de uso de celulares y cáncer. En el estudio más extenso de INTERPHONE se ha visto que no hay diferencia significativa en el riesgo de Glioma (un tipo de cáncer cerebral) entre el total de usuarios de celulares v/s los no usuarios. Esta situación se repite para el riesgo de Meningioma (otro tipo de cáncer). Cuando los usuarios de celulares se separaron en 10 categorías según horas acumuladas de uso, se encuentra que en nueve de los 10 grupos el riesgo para Glioma y Meningioma en usuarios de celular es prácticamente el mismo que en los no usuarios.
Solamente en uno de los 10 grupos, en aquellos que acumularon más de 1640 horas de uso de celular presentan un mayor riesgo de Glioma y de Meningioma respecto a no usuarios comparables.
Por lo tanto, hasta el momento la posible carcinogenicidad por exposición a campos electromagnéticos del celular solo se observa en sujetos que hacen uso intensivo y por muchos años del celular.
El estudio de INTERPHONE mostró que los usuarios de celular con más de 24 minutos diarios promedio por 10 años y que acumularon más de 1640 horas de exposición, tienen un mayor riesgo de Glioma que los no usuarios.
Una deducción de esto sería que una empresa que entrega celulares corporativos puede proteger a su personal cuando autoriza menos de 740 minutos/mes. Sin embargo ninguna autoridad lo ha definido ni establecido hasta el momento.
No da lo mismo cualquier celular, porque el riesgo de cáncer se asocia a la acumulación del efecto de la energía electromagnética emitida por el aparato y absorbida por la piel, cráneo, meninges y cerebro. Para describir la emisión de energía, organismos reguladores de Estados Unidos y de Europa han propuesto la cuantificaciòn SAR (specific absorption rate) para los celulares. Europa fijó un límite superior de SAR de 2.0 Watts/Kg en 10 gramos de tejido y por su parte en Estados Unidos el límite SAR es de 1,6 Watts/Kg en 1 gramo de tejido como recomendaciones de protección de radiaciones.
Entonces antes de comprar un celular se recomienda que se conozca el nivel SAR del aparato a adquirir, sobre todo en usuarios de más de 24 minutos diarios.
Los valores SAR de celulares muestran que la emisión de energía se distribuye en rangos desde 0,20 hasta 1,55 Watts/Kg. Los fabricantes están obligados a indicar el valor SAR.
La última declaración oficial de la OMS-IARC publicada el 01 Julio de 2011 dice textualmente “En vista de la limitada evidencia en seres humanos y en estudios experimentales en animales, se ha clasificado las RF-EMF (radiofrecuencia-electromagnética) como “posiblemente carcinogénico para seres humanos” Grupo 2B.
American Cáncer Society declara que la mayoría de los estudios no encuentran asociación directa entre uso de celular y desarrollo de tumores. Sin embargo, estas conclusiones no son definitivas dado el tiempo limitado de uso, los cambios en los patrones de uso de celular, cambios tecnológicos de los aparatos, falta de estudio en niños, etc.
“Este documento es parte del Programa de Educación Continua del Servicio de Salud
Ocupacional de la Gerencia S&SO de la División Los Bronces”.

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